Estrés – Influencia de los factores psicológicos en el exceso de peso (III)

Hoy vamos a tratar algunas pinceladas relacionadas con la influencia del estrés y la comida.

La Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS) define el estrés como la respuesta de alerta y activación, tanto física como emocional, ante situaciones o pensamientos que nos resultan amenazadores, frustrantes o desafiantes y que se produce de manera automática y natural.

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Siempre que sea en un nivel moderado, el estrés es una reacción normal generada por la necesidad de adaptación del ser humano ante diferentes situaciones. Si este sentimiento negativo e intenso persiste durante un largo tiempo, de más de dos años, puede derivar en problemas de ansiedad, cansancio crónico y otros problemas de salud psicofisiológicos como trastornos gastrointestinales y problemas cardiovasculares, entre otros. Sobre este último aspecto, se ha observado que un aumento de la secreción del cortisol en situaciones de estrés facilita el depósito de grasa abdominal.

En situaciones de intenso estrés, ciertas personas comen para tranquilizarse, generando, en muchas ocasiones, sobre-ingesta descontrolada en poco tiempo (atracones) o provocando comer constantemente. También, es frecuente la situación contraria, personas que  ante un episodio de estrés, no comen o comen muy poco, ingiriendo  alimentos muy calóricos y poco nutritivos. Las personas con exceso de estrés suelen descuidar, además, su actividad física.

Lo principal para evitar sufrir trastornos en nuestra alimentación a causa del estrés es intentar prevenirlo y controlarlo. Te recomiendo que sigas los siguientes consejos:

Vigila las cantidades. Puedes ir anotando diariamente las comidas que realizas, te ayudará a darte cuenta de si hay un incremento o una disminución significativa de ingesta.

Sigue horarios rutinarios de comida. La rutina puede ayudarte a mantener los niveles de estrés, además te ayudará a controlar las comidas.

Evita la cafeína y el alcohol. Son productos estimulantes no recomendables en situaciones de estrés.

El consumo de probióticos y alimentos con probióticos (yogur y productos fermentados, por ejemplo) puede ayudarte. Pueden compensar la liberación de noradrenalina propia del estrés y que afecta la flora intestinal.

El deporte suma bienestar en tu vida. Elige un deporte que te guste e incluso que puedas compartir con amigos, puede resultar de gran ayuda para disminuir el nivel de estrés. Los ejercicios de meditación o yoga, pueden ayudarte además a controlar los sentimientos negativos.

El optimismo es una gran herramienta contra el estrés. Aunque debemos ser realistas, ver el vaso medio lleno puede ser beneficioso a la hora de enfrentarnos a circunstancias difíciles.

Hay que rebajar las metas, ser menos autoexigente, saber delegar, saber planificarse y saber decir NO.

Espero que estos consejos te ayuden a controlar y prevenir el estrés y sus consecuencias negativas sobre tu alimentación.

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