Llega el verano, el calor y el sol.

En esta época del año, nuestro organismo, además de obtener algunos beneficios como los obtenidos de la absorción de la vitamina D, sufre la acción de los radicales libres y se enfrenta a altas temperaturas, lo que puede dañar la salud de nuestras células.
Como siempre la alimentación puede ayudarnos a luchar contra los radicales libres y a que la exposición solar sea lo menos dañina para nuestro organismo.
Además de proteger la piel con un buen protector solar de índice alto, debemos, en primer lugar, mantener hidratado el organismo. Para ello, lo mejor es beber agua de forma regular y en su defecto, algún zumo o bebida no azucarada.
Pero también hay alimentos que pueden ayudarnos a proteger aún más la piel del sol y, sin que sean sustitutos de la crema de protección solar, hacer que la exposición sea un poquito más saludable.
Contra los radicales libres, ya sabéis que la mejor “arma” son los antioxidantes, que proporcionan la defensa ideal y neutralizan la acción de los primeros. Los antioxidantes nos ayudarán a proteger la piel y a evitar el envejecimiento prematuro de las células, lo que puede ocasionar daños irreparables a nuestro organismo.
Estos son algunos de los alimentos recomendables durante esta época del año:
1.- Frutas y hortalizas rojas o naranjas ricas en carotenos y licopeno. Su gran acción antioxidante la podemos obtener en tomates, zanahoria, pimientos, sandía… que además ayudan a paliar la inflamación de la piel producida por el sol.

2.- Verduras como el brócoli o la coliflor que además de contener antioxidantes tienen propiedades anticancerígenas.

3.- Pescado azul rico en ácidos grasos Omega 3, que ejercen una acción antiinflamatoria y ayudan a protegernos del daño solar.

4.- Frutos azulados como los arándanos que reducen el riesgo de sufrir enfermedades crónicas y ejercen como protectores solares.
5.- Otras fuentes de antioxidantes como el té blanco, el té negro o el chocolate. Y por supuesto no olvidarnos de no pasar demasiado tiempo bajo el sol y protegernos desde primera hora de la mañana.



Puestos a escoger una fruta, os aconsejo que elijáis las frescas y enteras, que son las que contienen el potasio necesario para nuestro corazón, el selenio y la fibra, además de vitaminas y antioxidantes. Entre ellas podéis optar por naranjas, limones, kiwis o fresas, que presentan también un alto contenido en vitamina C, uno de los antioxidantes más potentes que existen. Si lo hacéis, vuestra piel y sistema inmune os lo agradecerán. Por su parte, con las verduras y hortalizas, la mejor opción es comerlas crudas, solas o en ensalada, porque así mantienen mejor sus propiedades. 