La flora intestinal de los niños

¿Es necesario tener en cuenta la flora intestinal de los niños? En otras ocasiones te hemos hablado de la microbiota o flora intestinal y de la importancia de cuidar esa comunidad de microorganismos que pueblan nuestro tracto gastrointestinal con funciones esenciales para nuestra vida.

la importancia de la flora intestinal de los niños

Sin embargo, al hablar de “flora intestinal” solemos pensar en nosotros mismos -los adultos- y en la relación que se establece entre los excesos o hábitos tóxicos y nuestra salud pero, ¿no afecta también a los más pequeños? La respuesta es sí, más si tenemos en cuenta que hay bacterias que adquirimos desde el nacimiento y durante el primer año de vida, aunque otras estén en constante movimiento y se adquieran a través de la alimentación.

Diferencias entre la flora intestinal de los niños y la de los adultos

Aunque el tracto gastrointestinal se suele considerar estéril, estudios recientes han revelado que la colonización bacteriana intestinal empieza en el útero (por la presencia de microorganismos en el líquido amniótico, la placenta, el cordón, etc.), si bien es cierto que es tras el nacimiento cuando se inicia la colonización intestinal de los neonatos (en partos vaginales, la flora intestinal del recién nacido se parecerá mucho a la flora vaginal de su madre mientras que los partos por cesárea traen consigo una diversidad bacteriana más baja).

El desarrollo de una flora intestinal estable en los niños supone pasar por dos transiciones concretas: una con el inicio de la lactancia materna y la otra con el destete o la introducción de la alimentación complementaria a los 6 meses y hasta alrededor de los 3 años, momento en el que se adquiere una flora intestinal equilibrada.

Puesto que la flora intestinal de los niños se erige como un elemento clave en el desarrollo y el mantenimiento de la inmunidad, el cuidado de la misma es especialmente importante pues alteraciones o cambios cuantitativos pueden tener efectos significativos y causar enfermedades inmunes como alergias, dermatitis atópica, asma…

La disbiosis o desequilibrio en dicha flora, además, se asocia con otras patologías como, por ejemplo, el síndrome del intestino irritable, la enfermedad inflamatoria del intestino, cáncer colorrectal, enfermedades autoinmunes, trastornos cerebrales y obesidad. 

Conocer la importancia de la flora intestinal de los niños nos permite poner en marcha estrategias de intervención y cuidados con el fin de prevenir o mitigar posibles procesos patológicos, promoviendo así la salud presente y futura para la edad adulta (momento en el que la proporción de bacterias beneficiosas, directamente relacionada con los hábitos del adulto, también propiciarán alteraciones y la aparición o el empeoramiento de ciertas patologías).

la lactancia materna favorece una buena flora intestinal en los niños

Cómo cuidar la flora intestinal de los niños

¿Te preguntas qué tienes que hacer para cuidar la flora intestinal de los niños? Es normal y deseable, no esperábamos menos. Precisamente por eso, queremos ofrecerte algunas recomendaciones a tener en cuenta:

  • Come sano y promueve una alimentación saludable para toda la familia

Fruto de la higiene alimentaria y la mejora en los procesos de elaboración y conservación de los alimentos, nuestra dieta actual contiene una carga bacteriana inferior a la tradicional y esto podría justificar el incremento de las enfermedades de origen inmunitario. Sin embargo, no debemos dejar de limpiar los alimentos antes de comerlos o cocinarlos pues, de esta forma, conseguimos reducir el riesgo de toxiinfecciones alimentarias que pueden alterar la composición de la flora intestinal y producir variaciones que reduzcan su actividad beneficiosa y protectora.

Una dieta saludable favorecerá el desarrollo y crecimiento de los niños, pero también el cuidado y el equilibrio de la flora bacteriana y el sistema inmunológico de toda la familia. La actividad física regular y un buen descanso, también son hábitos saludables que promover.

  • Siempre que quieras y puedas, apuesta por la lactancia materna

La leche materna es un alimento vivo capaz de adaptarse a cada momento y a los requerimientos nutricionales e inmunológicos de los pequeños, no solo en función de su edad sino también en relación a cuánto maman. Así pues, la lactancia materna no solo procura el desarrollo y mantenimiento óptimo del sistema inmunológico, también puede ayudar a reproducir los lactobacilos intestinales.

  • Di no a los antibióticos sin prescripción médica

El uso de antibióticos de forma recurrente y sin prescripción médica altera la flora intestinal de los niños y los adultos, lo cual desprotege y condiciona frente a agresiones externas e infecciones. No automediques a tu familia.

los lácteos son prebióticos que ayudan a la flora intestinal de los niños

  • Incluye alimentos prebióticos en su día a día

Los prebióticos estimulan el crecimiento de los probióticos (son el alimento de “las bacterias buenas”) y están presentes en la leche materna pero también en vegetales y frutas que tomamos habitualmente como, por ejemplo, los lácteos, las liliáceas (puerro, cebolla, ajo), el tomate, los espárragos, las alcachofas, las legumbres, las patatas, el trigo, la avena, los plátanos… A partir de los 6 meses, habitualmente, podrás ir introduciendo dichos alimentos siguiendo las recomendaciones de tu pediatra.

  • Infórmate, consulta sobre el uso de probióticos

Los probióticos son microorganismos vivos, “bacterias buenas” que se pueden añadir a los alimentos (lácteos con fermentos añadidos), suplementos nutricionales y/o medicamentos con el fin de conseguir un efecto beneficioso sobre la flora intestinal, para obtener una mejora en las digestiones y las defensas naturales. Pueden ser especialmente útiles como refuerzo: en la vuelta al cole, cambios estacionales o de hábitos alimenticios (comedor, vacaciones, campamentos, etc.), periodos de estrés o sobreesfuerzo, en recuperaciones puntuales (tras diarreas, durante y después del tratamiento con antibióticos…). Consulta a vuestro médico o farmacéutico para que te asesoren al respecto.

Probióticos, una ayuda para el sistema inmune

En invierno, una de las preocupaciones principales de los padres es que sus hijos e hijas no se pongan enfermos. Gripes, catarros, infecciones respiratorias y de todo tipo están a la orden del día en colegios y guarderías.

No sólo preocupa la patología en si (ir al médico, medicación si lo necesita, ausencia en la escuela) si no, quién los cuidará. Nuestra intensa vida donde, si se tiene la “suerte” trabajan los dos padres, hace que en muchas ocasiones éstos tengan verdaderas dificultades para quedarse con sus hijos e hijas; sobre todo si la ausencia es larga. Abuelos, abuelas, cuidadoras son las “soluciones” a los que muchos padres y madres acuden en estas situaciones.

Los probioticos ayudan al sistema inmune

Pues bien, algunas investigaciones (1) señalan que el uso de probióticos puede ayudar a que los niños y niñas puedan recuperarse antes y volver a la escuela o guardería más pronto.

En este estudio realizado en 281 niños en el año 2010, los investigadores observaron que suplementar con Lactobacillus rhamnosus GG durante 3 meses podría resultar en un número menor de niños con problemas respiratorios y gastrointestinales. Además, se encontraron con un dato muy favorable y es que en su investigación el uso de probióticos puede disminuir hasta dos días la ausencia escolar.

En otro artículo (2), esta vez en chavales preuniversitarios, se observa que hubo 49 días totales de chavales que no fueron a el instituto por problemas respiratorios. De esos 49 días, 33,8 días correspondían a muchachos que tomaban placebo y 15 días a los que tomaban probioticos. Por lo tanto vieron una reducción de un 31% de días totales si se toman probióticos.

Probioticos ayudan a recuperarse

Una posible explicación puede deberse a que determinadas cepas de probióticos como el Lactobacillus Rhamnosus GG y el Bifidobacterium lactis BB12 poseen propiedades inmunomoduladoras, es decir, pueden ayudar a que nuestras defensas sean más eficientes y luchen mejor contra los patógenos y enemigos del invierno. Además, lo hacen a nivel intestinal, donde se encuentra el 70% de nuestras células defensivas.

Todas estas investigaciones tienen que ser confirmadas en futuros estudios, sin embargo los indicios señalan que el uso de probióticos puede ayudar a nuestro sistema inmune.

 

Fuentes:

(1) Hojsak I et al. Clinical Nutrition 2010; 29:312-316.

(2) Smith TJ et al. British Journal of Nutrition 2012;11:19.

Gastroenteritis en niños

Estamos en unas fechas del año en que comienzan las adaptaciones de los más peques a la guardería. Todavía el tiempo es agradable y bueno pero dentro de poco llegará la inestabilidad y el frío, debido a esto, es posible que aparezcan las primeras gastroenteritis por el famoso rotavirus.

gastroenteritis niños

Esta enfermedad contraída por los niños fundamentalmente en guarderías es muy común en los 3 primeros años de vidas. Entre los síntomas se encuentran las diarreas, a veces acompañadas de vómitos, fiebre, cansancio y malestar general.

Una de las consecuencias más graves es la deshidratación debida a esa eliminación de líquidos por episodios de diarrea y vómitos. Es fundamental la rehidratación de los niños con los llamados sueros de farmacia, es decir complementos con sales minerales como el sodio, citrato, cloro, potasio y con una cantidad mínima de azúcar. Estas sales están acompañadas de probióticos los cuáles parecen disminuir la duración de las diarreas y favorecer una recuperación más rápida, como indican los efectos observados en especies como el Lactobacilus rhamnosus y el Bifidobacterium lactis. En la farmacia pregunta por aquellas preparaciones con la osmolaridad recomendada por la Organización Mundial de la Salud.

Las tomas de estos sueros deben ser frecuentes, basta con 5 ml cada 5 minutos durante las primeras 3-4 horas, transcurrido ese tiempo se suele lograr la hidratación adecuada reponiendo con estas sales después de cada evacuación anal o vómito que se produzca.

Es importante recordar que las bebidas azucaradas no son adecuadas para estos casos,  al ser fórmulas consideradas “secretas” desconocemos su contenido en sales. Además, algunas de ellas casi no tienen sodio o muy poco, no tienen potasio y contienen mucho azúcar, por lo que no ayudan a que las diarreas se “corten”.

alimento gastroenteritis

Sobre los alimentos recomendados o no, la pauta es sencilla: no se deben consumir alimentos muy grasos y con azúcares simples, ya que pueden alargar la diarrea. Se debe reinstaurar la alimentación una vez el niño esté otra vez hidratado y poco a poco. No hay que hacer descansos de dietas o de alimentación.

  • Estos serían los alimentos más adecuados:
  • Sopa de arroz, sopa de zanahorias y apio, puré de patatas y zanahorias, sopa de pescado, sémolas, pan de molde.
  • Huevos duros, hervidos o tortilla.
  • Pescado blanco hervido o a la plancha.
  • Carne de ave cocida o a la plancha
  • Fruta: manzana cocida, manzana rallada con zumo de limón, membrillo, plátano maduro.

Otros consejos muy importantes:

  • Si tu niño/a está con lactancia materna, en casos de gastroenteritis nunca, nunca, se debe de suspender la lactancia materna.
  • Es recomendable la vacunación contra el rotavirus en niños pequeños que vayan a guarderías, siempre consultando al profesional pediátrico
  • Mejorar la higiene de los cuidadores mediante el lavado de manos después de ir al baño, antes de manipular alimentos y después de limpiar el culete al niño con objeto de evitar un contagio fecal-oral.

higiene adecuada para evitar contagios

Espero que estos consejos os ayuden durante este otoño-invierno.

 Referencias:

  • Suárez Cortina Lucrecia, Cano Gutiérrez Blanca. Manejo actual de la gastroenteritis aguda (GEA) con soluciones de rehidratación oral. Nutr clín diet hosp 2009; 29(2):6-14
  • Pérez Moreno J, Martínez López AB, Álvarez Calatayud G, Sobrino Baladrón A, Martínez López C. Empleo de probióticos en la diarrea aguda infantil y en la prevención de la diarrea asociada a antibióticos. Nutr Hosp 2013;28(1):56-58.

Niños bien alimentados en verano

El verano puede ser una de las mejores épocas para enseñar a los niños a comer sano y a alimentarse correctamente.

FRUTAS
La llegada del calor trae consigo una infinidad de frutas con sabores deliciosos y muy refrescantes como las ciruelas, cerezas, sandía, melón,  y otras frutas de temporada.
Se trata de un momento excelente para acostumbrarles a disfrutar de la fruta (entera o en zumo) o a introducir algunas nuevas con las que no estén demasiado familiarizados.
Beneficios de la sandía
VERDURAS
El verano también brinda la oportunidad de aprender a disfrutar de las verduras “menos cocinadas” en ensaladas, cremas frías, a la plancha, etc…
Los sabores suelen ser más intensos y así, les acostumbramos a tomarlas de forma distinta a la del invierno.
Alimentos Primavera
LÁCTEOS
Uno de mis alimentos favoritos en verano son los yogures.
Además de ayudar a hacer bien la digestión, el yogur es un aliado excelente para prevenir y tratar la diarrea y otros trastornos digestivos que, a veces, sufren los niños en verano.
El verano también es temporada de helados.
Los helados poseen distinta composición nutricional dependiendo de si están hechos a base de leche, nata o agua.
Os invito a leer más sobre los helados, y cómo disfrutar de su sabor durante el verano en este post.
helado alimento típico del verano
HIDRATACIÓN
Hidratarse en verano es importante, no solo porque estamos sometidos a temperaturas más altas sino porque, a menudo, los niños se mueven mucho más.
Hacer deporte es importante, y en verano no conviene dejar de practicarlo, aunque siempre tomando algunas precauciones, como hacerlo en las horas de menos calor, correctamente protegidos del sol y asegurándonos de tener una correcta hidratación.
Menu infantil Niños y comida Restaurantes
HÁBITOS
Pero más allá de los alimentos específicos, la época estival es ideal para comer con calma, sin prisas, para enseñarles buenos hábitos y predicar con el ejemplo.
Aunque se pueden hacer algunas excepciones, hay que intentar que la flexibilidad horaria que tenemos en verano no se convierta en un descontrol en lo que a alimentación se refiere y asegurarnos de disfrutar de la comida pero siempre con cabeza.

 

7 hábitos de alimentación saludable para niños

Introducir y asentar buenos hábitos alimenticios en los niños puede parecer una tarea difícil.

Sin embargo, basta con seguir algunos consejos para lograr que los niños adquieran gusto por la comida saludable y cuiden su nutrición desde pequeños sin ser conscientes de ello.

De esta forma, podremos lograr que a lo largo de los años, disfruten de la comida sana y opten por tener buenos hábitos en la mesa.

 

1.- Ser constante

Hay que acostumbrar a los niños a determinados sabores desde pequeños.

Sin embargo, es normal que algunos sabores cuesten más que otros y por ello debemos de insistir ya que es fácil que muestren rechazo en un principio.

2.- Ser creativo

No hay nada que le guste más a un niño que divertirse y ello, debemos trasladarlo también a los platos.

A veces, atrevernos a mezclar sabores, o a presentar la comida de forma divertida u original, puede hacer más atractivo un plato o sabor a los más pequeños.

3.- Comer juntos

El ritmo ajetreado provoca que muchas veces los niños coman casi solos mientras nosotros hacemos otras tareas a su alrededor. Sin embargo, está comprobado que el hecho de sentarnos con ellos a comer con calma, favorece los buenos hábitos infantiles sobre la mesa.

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4.- Comer despacio

Enseñar a los niños a comer despacio es uno de los mejores regalos que podemos hacerles a nuestros hijos, porque favorecerá la buena digestión y el que no se coma más de la cuenta, lo que sin duda, se reflejará positivamente en su salud.

5.- La importancia del desayuno

El desayuno es la comida más importante del día pero debemos hacerla correctamente, tomándonos el tiempo suficiente, y asegurando los nutrientes que les permitirán tener energía durante todo el día.

Menu infantil Niños y comida Restaurantes

6.- Cocinemos juntos

Ya sea cocinando juntos como decorando los platos, ayudar a papá y a mamá a preparar un plato puede hacerlo muchísimo más apetecible. Siempre teniendo en cuenta la edad de los niños hay que dejarles participar.

7.- Siempre optar por la comida saludable

Pese a que la forma más apetecible de aplacar la sed para un niño puede ser un zumo azucarado debemos acostumbrarles al agua. De la misma forma, el hambre entre horas debe ser, desde pequeños, saciada con una pieza de fruta o snacks saludables como frutos secos consumidos en pequeñas cantidades, o unos palitos de zanahoria cruda, por ejemplo.

 

Estos pequeños consejos pueden ayudarnos a que los niños adquieran hábitos saludables desde pequeños y cuiden su salud a través de la nutrición sin apenas darse cuenta.

Dudas frecuentes sobre la diabetes infantil

mEste fin de semana se ha celebrado el Día Mundial de la Diabetes, que es, actualmente, la segunda enfermedad crónica más común en la infancia, en España, unos 30.000 niños menores de 15 años la padecen, según datos de FEDE. Sabiendo cómo afecta esta enfermedad en los adultos, nos podemos imaginar cómo afecta a niños y niñas.

Si conocéis niños en vuestro entorno, hijos, sobrinas, compañeros de colegio de vuestras hijas… se os plantearán muchas dudas. Voy a intentar resolveros algunas:

 
¿Puede una mala alimentación degenerar en diabetes infantil?

Aunque el exceso de consumo de azucares y una mala alimentación son altamente desaconsejables, generalmente, la diabetes es una predisposición con la que se nace, aunque si existen factores adicionales que pueden desencadenarla, como infecciones por virus, alteración en las defensas del organismo, etc.

Si mi hijo/hija tiene diabetes infantil, ¿puede consumir azúcar?

 No está totalmente prohibido, pero se debe evitar el consumo de hidratos de carbono simples (azúcar) al máximo, puesto que pueden provocar subidas rápidas de glucemia. En cambio, sí pueden consumir hidratos de carbono complejos o de absorción lenta, como por ejemplo patata, pan, legumbre, pasta, arroz…, siempre haciendo un recuento de la cantidad que consumen en cada comida para poder realizar el cálculo de insulina necesaria.

¿Es necesario medir sus niveles de glucosa/glucemia cada día?

En general, varias veces durante el día. Es una sencilla prueba que permite conocer su nivel de glucemia, lo que permite su autonomía y el autocontrol de la enfermedad.

¿Puede una mala alimentación influir en la evolución de la enfermedad?

Es esencial, que todos los niños, y especialmente los que padecen diabetes infantil lleven una dieta equilibrada. Además de controlar el consumo de azúcar, es aconsejable que coman alimentos con fibra y proteínas presentes en carnes, pescados, huevos, queso o leche.

Además tienen realizar cinco comidas diarias equilibra los niveles de glucosa en sangre y hacerlo en horarios regulares, ayudan a un mejor control diabético.

¿Es recomendable controlar el peso de las niñas o niños con sobrepeso?

Si, todos los niños, pero especialmente los que sufren diabetes, deben mantener un peso normal, de acuerdo a su edad y características físicas. Si detectamos un exceso de peso, se recomienda limitar la cantidad de calorías que consumen al día y fomentar el ejercicio físico.

¿Puede un niño diabético practicar ejercicio?

Sí, siempre y cuando se hagan la glucemia y realicen un cálculo de insulina necesaria para realizar esa actividad. De hecho, el ejercicio conlleva varios beneficios extra para ellos: favorece la disminución de glucemia, mejora la sensibilidad a la insulina y ayuda a perder peso.

 ¿Es necesario medicarles?

El tratamiento farmacológico es uno de los pilares base junto a la alimentación y el ejercicio. Consulta con tu médico/a y farmacéutico/a.

Es esencial concienciar y sensibilizar tanto al paciente, como a su entorno más cercano. Por este motivo La Federación de Diabéticos Españoles (FEDE), junto a la Asociación Navarra de Diabetes (ANADI), y con el apoyo de Laboratorios Cinfa, han lanzado el cuento interactivo “Bruno & Pumballoo: La merienda de Colores” sobre la diabetes. Podéis descargarlo ya en Google Play y Apple Store para móviles o dispositivos electrónicos.

 

Fuentes:

Fundación para la Diabetes.

-Guía ‘Lo que debes saber sobre la diabetes en la edad pediátrica’, grupo de trabajo de diabetes de la Sociedad Española de Endocrinología Pediátrica (SEEP).

Kidshealth.org

ANADI: Asociación Navarra de Diabetes.

Departamento Médico de Laboratorios Cinfa.

¿Por qué es importante que los niños realicen ejercicio físico?

Como bien sabes, en este blog hemos defendido con fervor las ventajas para la salud y el organismo de una vida activa y la importancia del ejercicio. Una vez más, recuerdo sus beneficios:

  • Mejora y mantiene la autonomía
  • Ayuda a prevenir y controlar enfermedades
  • Aumenta la vitalidad
  • Ayuda a combatir el estrés
  • Mejora la autoestima
  • Mejora el estado de ánimo y disipa las preocupaciones
  • Incrementa la resistencia a la fatiga
  • Ayuda a perder peso o mantenerse en su peso ideal
  • Mejora el sueño
  • Fomenta las relaciones sociales
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El pasado 6 de abril se celebró el Día Mundial de la Actividad Física bajo la recomendación de una vida activa y los famosos 150 minutos de ejercicio a la semana -es decir, al menos 30 minutos durante cinco días a la semana o 22 minutos los siete días a la semana-. Al hilo de estas recomendaciones de la OMS,  este año se publicó un estudio muy relevante tras realizar un seguimiento durante 12 años a más de 300.000 europeos de diez países diferentes.

Los principales hallazgos se vieron principalmente en aquellos grupos de personas que siendo más inactivas un incremento en la actividad física se correlacionaba con un  menor riesgo de mortalidad. Puedes leer un pequeño resumen del estudio aquí.

Durante las próximas tres entradas del blog, y aprovechando que llega el buen tiempo y que es una buena oportunidad para empezar activar la rutina deportiva en nuestra vida, hablaremos de las recomendaciones de actividad física para niños, adultos y mayores.

Hoy empiezo con los chavales. Aquí podéis ver  la pirámide obtenida del programa PERSEO, que recomienda distintos tipos de actividad física que deberían realizar niños y niñas.tabla ejercicio niños

 

 

 

En esta dirección se dan pautas para que el profesorado escolar pueda también inculcar estos hábitos saludables entre los más pequeños. Recuerdo la importancia que los padres tenemos que dar con nuestro ejemplo a nuestros hijos compartiendo actividades deportivas o activas. A este punto prometo dedicarle un post en breve con recomendaciones para padres.

Considero que la imagen habla por sí sola y aprovecho estas líneas para motivar al niño a moverse. Pensad que en el colegio se pasan muchas horas sentado y que también nosotros tenemos que movernos con ellos. Todos saldremos ganando en salud, diversión y lazos familiares.

Día Nacional de la Nutrición: contra la obesidad infantil

La FESNAD (Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética), celebra hoy el Día Nacional de la Nutrición. Para este año, se quiere dar especial importancia a la prevención y reducción de la obesidad infantil a través de una alimentación y estilo de vida saludable.

Desde este blog hemos dedicado más de un post a esta cuestión, que hoy más que nunca se vuelve muy actual. Te invito a que los leas aquí y aquí.

En el mundo, la cifra de menores de 5 años con obesidad se calcula que asciende a 17,6 millones de niños (según datos de la Organización Mundial de la Salud, OMS). En España, según datos del estudio Aladino llevado a cabo por el Ministerio de Sanidad, un 44% de los niños de entre 6 y 9 años de edad tienen sobrepeso u obesidad.

dia de la nutrición contra la obesidad infantil

Es bien sabido que la obesidad de inicio en la edad infantil tiene tendencia a persistir a lo largo de los años. Así, entre el 15 y el 80% de los niños con sobrepeso u obesidad lo mantendrán en la edad adulta. Las consecuencias para la salud de la obesidad infantil incluyen el padecimiento de enfermedades especialmente reservadas en la población adulta como la diabetes mellitus tipo II y el mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

Pero esas cifras no se deben exclusivamente a niños alimentados en exceso y mal por sus padres, que también; es importante pensar que la actual crisis económica también hace que nuestros hábitos nutricionales se resientan. Una bolsa de patatas o de chucherías cuesta alrededor de un euro, al igual que muchas hamburguesas. Muchos padres, desgraciadamente, no pueden comprar alimentos de mayor valor nutritivo para sus hijos y de esta forma los alimentos calóricos a base de grasa saturada, trans, ricos en proteínas y sal ‘sacian’ tanto a los estómagos de los niños como al bolsillo de los adultos. Según datos de Unicef, la tasa de pobreza infantil en España se encuentra en el 27% de los niños.

Combatir la obesidad infantil es un deber de la sociedad a la que todos pertenecemos.

Vuelta al ‘cole’, regreso a la comida sana

“¡Bendito ‘cole’!” Esta es una de las exclamaciones que muchos padres pronuncian estos días. La vuelta a las rutinas, al orden, a las buenas costumbres, a la organización y a la disciplina. En el fondo no es más que un reconocimiento a la excelente labor que hacen los colegios de este país y sus profesores.

Y entre esa disciplina, conviene no olvidar la importancia de comer bien. Lo hemos comentado varias veces. Estamos a la cabeza en Europa de las mayores tasas de obesidad infantil. Es importante enseñar a nuestros hijos a comer bien y variado y para ello tenemos que armarnos de mucha paciencia intentando que ese aprendizaje sea ameno y divertido y, desde luego, dando ejemplo. Será más fácil para ellos. Otro aspecto importante es no equiparar un castigo con la comida. No es bueno hacerlo porque, sin querer, estamos dándo al pequeño el mensaje de que hay alimentos buenos y malos sólo porque no le guste.

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Para empezar, hay que desayunar siempre. Con un zumo de naranja o un vaso de leche acompañado de cereales y/o fruta será más que suficiente. Para ello, es importante prepararlo con algo de antelación y tal vez tengamos que levantarnos 15 minutos antes de la cama. Pero el esfuerzo merece la pena. Desayunar es equivalente a no padecer obesidad. Y además, rendirán más en el cole.

Es importante que a media mañana tomen algo de tentempié, pero que sea sano; puedes optar por uno de estos ejemplos: un bocadillo de jamón, batido de leche con cacao, una pieza de fruta y cuando sean más mayores (a partir de los 5 años), un puñado de frutos secos.

La comida, que sea siempre variada, incluyendo de primer plato hidratos de carbono complejos (pan, patatas, arroz, pasta, o verduras o legumbres). De segundo plato, alguno de los anteriores, o también o puedes introducir carnes, pescados o huevos. Siempre agua para beber -nada de refrescos enlatados– y de postre fruta o algún lácteo desnatado. Los padres deberíamos comer lo mismo que ellos, evitando el alcohol y el tabaco durante la comida.

La merienda es parecida al tentempié de la mañana y resulta básica para no llegar a la cena muertos de hambre. Sirven los mismos ejemplos que antes.

Y para la cena, mejor alimentos ligeros como ensaladas, pescado, alguna verdura y, por supuesto, fruta y/o lácteos para acabar.

La salud de nuestros hijos en sus primeros años de vida depende en gran medida de nosotros y si no lo hacemos bien, muchas enfermedades y problemas del futuro pueden ser causa de una mala costumbre alimenticia en su infancia.

Y lo más importante, comparte todas las comidas que puedas del día con ellos y hazlas divertidas y agradables. Piensa que si el momento de sentarse a comer es ameno, estarán más dispuestos a comer variado y más sano.

Bienvenido cole y enhorabuena a todos nuestros profesores por su gran labor diaria.

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La educación nutricional de nuestros hijos comienza en casa (y II)

En la primera parte de este post os expliqué por qué era importante educar nutricionalmente a nuestros hijos. Hoy seguiremos abordando más consejos y orientaciones que espero os ayuden en una de las tareas más importantes y que más quebraderos de cabeza trae a los padres son la llave de la prevención de futuras enfermedades.

Los padres, muy frecuentemente, tenemos expectativas irreales con respecto a las cantidades que nuestros hijos deben ingerir. Resulta habitual ver cómo se le obliga a un niño a que coma más de lo que él quiere. No es recomendable hacerlo porque sólo ellos saben cuánta hambre tienen y son ellos los que tienen que aprender a regular su propio apetito. La cantidad de alimentos que ingieren puede variar mucho en función de la fase de crecimiento en la que se encuentren. Es normal que pasen por temporadas en las que comen más y otras en las que comen menos.  Seguramente, a nosotros los mayores, nos pasa lo mismo.

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Tampoco debemos obligar a un niño a  comer algo que no le gusta. Los gustos van cambiando a lo largo de la vida. Se lo podremos ofrecer más adelante. Nadie obligaría a un adulto a comer algo que no quiere. Un niño merece la misma consideración; es más, no deja de ser una persona, más chiquitita, la mayoría de las veces con las mismas virtudes y defectos que las personas mayores.

Otra idea muy habitual en algunas situaciones es presentar la comida como castigo: “Si te portas mal, pondré pescado para cenar”; “Si te portas bien, comerás helado”; “Si no te comes la verdura no podrás tomar batido”… Con esas indicaciones estamos transmitiéndole mensajes erróneos sobre qué alimentos son buenos o malos. La comida no es un castigo. Todos los alimentos son saludables en el marco de una dieta variada y equilibrada, y así lo debemos transmitir con nuestro ejemplo.

Acabo esta entrada con una cita que seguramente os sonará y que es muy ilustrativa: ”Los padres ponen la calidad y el niño la cantidad”.