Para evitar la deshidratación sorbito a sorbito

Además de los catarros y gripes, en esta época del año son también habituales las gastroenteritis víricas, una de las enfermedades más comunes a cualquier edad. Conocida popularmente como ‘gripe estomacal’, es una inflamación del estómago que se produce cuando algunos virus alteran la capacidad del intestino para regular la absorción y la secreción de sales y agua.

que es la dispepsia

Esto se traduce en dolor abdominal y fiebre, pero también en diarrea y vómitos. Y esta incapacidad para tolerar alimentos y/o líquidos durante varios días puede conllevar la aparición de una deshidratación durante la gastroenteritis. Si no se toman algunas precauciones, puede llegar a ser grave, sobre en todo los niños pequeños y bebés.

Gastroenteritis en niños

Por este motivo, los padres deben controlar el número de pañales mojados cambiados al día cuando su hijo está enfermo. En estos casos es importante que beban mucho líquido, a poder ser suero de rehidratación oral cada poco tiempo.

En adultos, algunos signos de deshidratación a los que debemos estar atentos son la piel seca y arrugada, la irritabilidad o confusión, aturdimiento y latidos cardíacos o respiración demasiados rápidos.

Cómo evitar la deshidratación

Para reducir los riesgos de padecer síntomas como los anteriores, cuando tenemos gastroenteritis debemos beber a menudo para reponer los líquidos y sales que estamos perdiendo. Por ejemplo, podemos ingerir agua con limón, bebidas isotónicas o para deportistas, infusiones, zumos sin pulpa… Siempre en pequeñas cantidades y cada treinta o sesenta minutos, ya que beber demasiado de golpe puede provocarte nuevos vómitos o diarreas.

evitar deshidratacion durante la gastroenteritis

También podemos tomar soluciones de rehidratación que contengan glucosa y electrolitos. Estos son sustancias libres de iones como el sodio, citrato, potasio y el cloro que, tomados por vía oral, ayudan a reponer las pérdidas producidas por la diarrea y los vómitos. Por tanto, contribuyen a disminuir el riesgo de deshidratación y a una recuperación más rápida. Además, el cloro es necesario para que absorbamos mejor el sodio y la glucosa.

En definitiva, para combatir la deshidratación, nada mejor que afrontar la gastroenteritis sorbito a sorbito.

Gastroenteritis en niños

Estamos en unas fechas del año en que comienzan las adaptaciones de los más peques a la guardería. Todavía el tiempo es agradable y bueno pero dentro de poco llegará la inestabilidad y el frío, debido a esto, es posible que aparezcan las primeras gastroenteritis por el famoso rotavirus.

gastroenteritis niños

Esta enfermedad contraída por los niños fundamentalmente en guarderías es muy común en los 3 primeros años de vidas. Entre los síntomas se encuentran las diarreas, a veces acompañadas de vómitos, fiebre, cansancio y malestar general.

Una de las consecuencias más graves es la deshidratación debida a esa eliminación de líquidos por episodios de diarrea y vómitos. Es fundamental la rehidratación de los niños con los llamados sueros de farmacia, es decir complementos con sales minerales como el sodio, citrato, cloro, potasio y con una cantidad mínima de azúcar. Estas sales están acompañadas de probióticos los cuáles parecen disminuir la duración de las diarreas y favorecer una recuperación más rápida, como indican los efectos observados en especies como el Lactobacilus rhamnosus y el Bifidobacterium lactis. En la farmacia pregunta por aquellas preparaciones con la osmolaridad recomendada por la Organización Mundial de la Salud.

Las tomas de estos sueros deben ser frecuentes, basta con 5 ml cada 5 minutos durante las primeras 3-4 horas, transcurrido ese tiempo se suele lograr la hidratación adecuada reponiendo con estas sales después de cada evacuación anal o vómito que se produzca.

Es importante recordar que las bebidas azucaradas no son adecuadas para estos casos,  al ser fórmulas consideradas “secretas” desconocemos su contenido en sales. Además, algunas de ellas casi no tienen sodio o muy poco, no tienen potasio y contienen mucho azúcar, por lo que no ayudan a que las diarreas se “corten”.

alimento gastroenteritis

Sobre los alimentos recomendados o no, la pauta es sencilla: no se deben consumir alimentos muy grasos y con azúcares simples, ya que pueden alargar la diarrea. Se debe reinstaurar la alimentación una vez el niño esté otra vez hidratado y poco a poco. No hay que hacer descansos de dietas o de alimentación.

  • Estos serían los alimentos más adecuados:
  • Sopa de arroz, sopa de zanahorias y apio, puré de patatas y zanahorias, sopa de pescado, sémolas, pan de molde.
  • Huevos duros, hervidos o tortilla.
  • Pescado blanco hervido o a la plancha.
  • Carne de ave cocida o a la plancha
  • Fruta: manzana cocida, manzana rallada con zumo de limón, membrillo, plátano maduro.

Otros consejos muy importantes:

  • Si tu niño/a está con lactancia materna, en casos de gastroenteritis nunca, nunca, se debe de suspender la lactancia materna.
  • Es recomendable la vacunación contra el rotavirus en niños pequeños que vayan a guarderías, siempre consultando al profesional pediátrico
  • Mejorar la higiene de los cuidadores mediante el lavado de manos después de ir al baño, antes de manipular alimentos y después de limpiar el culete al niño con objeto de evitar un contagio fecal-oral.

higiene adecuada para evitar contagios

Espero que estos consejos os ayuden durante este otoño-invierno.

 Referencias:

  • Suárez Cortina Lucrecia, Cano Gutiérrez Blanca. Manejo actual de la gastroenteritis aguda (GEA) con soluciones de rehidratación oral. Nutr clín diet hosp 2009; 29(2):6-14
  • Pérez Moreno J, Martínez López AB, Álvarez Calatayud G, Sobrino Baladrón A, Martínez López C. Empleo de probióticos en la diarrea aguda infantil y en la prevención de la diarrea asociada a antibióticos. Nutr Hosp 2013;28(1):56-58.