Consejos para controlar la diabetes

Este 7 de abril, la Organización Mundial de la Salud celebra el Día Internacional de la Salud, aunque celebrar no sea la palabra más acertada. Este año dedican este día, haciendo especial hincapié, en la  diabetes una de las enfermedades con mayor incremento de los últimos años.

Datos recientes indican que en el mundo existen cerca de 600 millones de personas con esta enfermedad, cifras que alcanzarán los 700 millones en 2025. Metafóricamente los expertos indican que si fuese un país, la diabetes en población ocuparía el tercero y la capital sería la obesidad.

Además, es la segunda enfermedad crónica más común en la infancia, en España, unos 30.000 niños menores de 15 años la padecen, según datos de FEDE. Puedes revisar estas dudas frecuentes sobre la diabetes infantil.

diabetes

 

Como sabéis, la diabetes es un trastorno crónico del metabolismo que se detecta por unos niveles de glucosa en sangre (glucemia) por encima de  los límites normales. Está causada por una alteración en la producción de la insulina, hormona que se fabrica en el páncreas, cuya función es  mantener los valores adecuados de azúcar en sangre. Esta sustancia permite que la glucosa de los alimentos pase al interior de las células, donde se transforma en la energía necesaria para que funcionen los músculos y los tejidos, o se almacena hasta que sea necesaria.

El tratamiento de la diabetes se basa en estos cinco pilares:

  1. Dieta.
  2. Ejercicio físico.
  3. Autocontrol analítico en el domicilio.
  4. Comprimidos o insulina.
  5. Educación en diabetes.

Los consejos para convivir con la diabetes son extrapolables para aquellos que no la tienen y que la quieren prevenir.

  • Come con cabeza. Alimentarse equilibradamente siempre es necesario, pero aún más lo es cuándo lidiamos con alguna enfermedad. La ingesta de alimentos ricos en fibra como las verduras frescas o cocidas, el pan integral o la fruta natural con piel son muy beneficiosos, la fibra no se digiere, y enlentece el paso de la comida a través del estómago e intestino, disminuyendo la absorción de azúcares. Son necesarias también las proteínas que nos aportan las carnes, pescados, etc.
  • Modera el consumo de grasas,  habrá que prevenir también la elevación de los niveles de colesterol para no correr riesgos.
  • Azúcar bajo control. Las personas diabéticas deben ser muy conscientes del azúcar simple que consumen y limitarlo al máximo. Estos azucares se absorben rápidamente por el intestino, lo que provoca subidas rápidas de la glucemia. Aunque si podrán consumir diariamente algunos azúcares de este tipo como frutas frescas, leche o algunos derivados lácteos.
  • Evita el consumo de alcohol. Como ya sabrás, el alcohol  y el tabaco son hábitos perjudiciales para la salud, pero, en el caso de los diabéticos pueden provocar la aparición de complicaciones cardiovasculares, neurológicas y renales. Así, debes evitar las bebidas que tienen alcohol y alto contenido en azúcar como cerveza, vinos dulces, sidras dulces o licores.
  • Comidas regulares para mejorar el control diabético. La regularidad ayuda a tener bajo control la diabetes, además, realizar las cinco comidas ayuda a  mantener el equilibrio de los niveles de glucosa en sangre.
  • Combate con deporte.  El ejercicio regular favorece la disminución de glucemia, mejora la sensibilidad a la insulina y ayuda a perder peso, sumándole el resto de beneficios físicos y psicológicos que aporta el deporte en la salud.
  • Mide tus niveles de glucemia/glucosa. Los autoanálisis ayudarán a los diabéticos/as a hacer las variaciones en sus rutinas y dietas necesarias para controlar los niveles de glucosa y también ayudará a saber la dosis de insulina necesaria. Además, mantener los niveles en parámetros normales puede retrasar o prevenir las complicaciones renales y cardiovasculares.

Día Mundial de la Salud

Tras el asueto de Semana Santa hemos empezado la semana con la celebración de dos de los días más importantes del año en cuanto a salud se refiere. El lunes de Pascua se celebró el Día Mundial de la Actividad Física, que nos recuerda la importancia de mantener una vida activa. Os recuerdo lo que la OMS dice: 30 minutos al día de ejercicio

Además de fomentar una sensación de bienestar, el ejercicio físico ayuda al corazón a trabajar de manera más eficiente, contribuye a regular el colesterol y la sensibilidad a la insulina, a mejorar el tono muscular y a prevenir la obesidad y el sobrepeso, entre otros beneficios.

Se debe, por tanto, huir del sedentarismo y caminar entre media y una hora diaria o practicar tres veces a la semana actividades aeróbicas como el baile, la natación o el ciclismo, para las cuales es recomendable reservar momentos en nuestra rutina diaria o semanal.cómo cuidar nuestra salud

Además de realizar algún deporte o ejercicio físico, debemos esforzarnos por llevar una vida activa en el día a día. Por ejemplo, es aconsejable caminar antes que desplazarnos en coche o subir por las escaleras antes que tomar el ascensor.

En esta dirección podréis encontrar más información sobre los beneficios del ejercicio físico y de otras pautas relacionadas con él, según la OMS.

Y por otro lado, ayer, 7 de abril, se celebró el Día Mundial de la Salud, que este año la OMS lo ha enfocado a través de la correcta manipulación e higiene de los alimentos que ingerimos.

Os derivo a varios consejos de vida saludbale y os dejo unas recomendaciones que podéis seguir cuando manipuléis y/o preparéis alimentos:

  • Lavarse bien las manos con agua y jabón. Luego debemos secarlas con aire caliente o toallas de papel.
  • Llevar siempre las uñas cortas y limpias. Es conveniente llevar las uñas sin esmalte al cocinar, ya que este oculta la suciedad que se acumula en ellas. También se deben sacar los anillos antes de tocar los alimentos, porque en ellos también puede haber restos de suciedad. Si tenemos alguna herida en las manos, debemos cubrirla con un apósito impermeable o una venda antes de tocar los alimentos.
  • Mantener limpias las superficies donde se vayan a preparar los alimentos. También se han de lavar bien los cuchillos, las tablas de cortar y todos los utensilios que se usen en la cocina.
  • Evitar el contacto entre alimentos crudos y cocinados, y lavar bien los utensilios después de preparar los primeros. De esta manera, se previene la contaminación cruzada que se produce, por ejemplo, si se corta un pollo crudo y luego, con el mismo cuchillo, otro alimento ya cocinado.
  • Usar ropa limpia al cocinar y llevar el cabello recogido. No solo nuestro cuerpo debe estar limpio, sino también nuestra indumentaria, pues los microorganismos se alojan allí donde hay suciedad. También es importante no limpiar las manos, los cuchillos y los tenedores con la ropa.
  • No estornudar o toser sobre los alimentos. En nuestra saliva y mucosas existen microbios que pueden infectar el alimento, por lo que, si estornudamos o tosemos, debemos taparnos la boca y la nariz, y luego lavarnos las manos. Si estamos enfermos, es mejor no preparar comida para otros.