¿Sabes qué es la intolerancia a la fructosa?

En los últimos años, las intolerancias alimentarias han experimentado un auge debido a diferentes factores. Algunos de ellos son conocidos, como la desmesurada higiene o la excesiva inmunización que hace que nuestro sistema inmune esté en continuo estado de alerta, lo que hace que se “fatigue” y que, por lo tanto, no sea capaz de distinguir lo verdaderamente patógeno de lo que no lo es.

En el post de hoy, quierointolerancia a la fructosa hablaros de la intolerancia a la fructosa, que afecta a más población de la que creemos. Además, aunque no es una intolerancia muy habitual, sí que cada vez es más frecuente.

La fructosa es un azúcar simple que se encuentra de manera natural en las frutas, la miel, zumos de frutas, jarabes, caramelos, postres, etc. Algunas personas con capacidad limitada de absorción de fructosa pueden tener síntomas de intolerancia producidos por la fructosa no absorbida que llega al colon. Esta enfermedad tiene un componente genético claro considerándose de carácter recesivo, es decir, los dos padres deben ser intolerantes a la fructosa para que lo hereden sus hijos.

Un azúcar relacionado con la fructosa es el sorbitol que, al igual que la fructosa, también se usa como aditivo y edulcorante en muchos alimentos elaborados. El sorbitol presente en algunos alimentos de forma natural o como aditivo (E-420) aumenta el riesgo de aparición de síntomas.

Entre los síntomas de la intolerancia destacan la aparición rápida y brusca de dolor abdominal, vómitos, somnolencia y problemas hepáticos y renales. El único tratamiento disponible es limitar la ingesta de alimentos ricos en fructosa, sacarosa y sorbitol hasta un nivel que no provoque síntomas, según la tolerancia de cada uno.

En el próximo post os detallaré algunas recomendaciones que ayudan a mejorar la tolerancia a fructosa y sorbitol.

 

intolerancia a la fructosa

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