Pautas para seguir una dieta saludable

De lo que se come se cría, afirma el refranero popular. Pero, sin necesidad de tomárselo al pie de la letra, sí es cierto que nuestra salud y bienestar dependen en buena parte de nuestra dieta. Como muchos estudios demuestran, algunas de las patologías más frecuentes en los países occidentales como la hipertensión, la osteoporosis, la diabetes o la obesidad pueden estar directamente vinculadas a los hábitos alimenticios, por eso es tan importante seguir una dieta saludable.

Sin embargo, el estilo de vida actual, el estrés y la falta de tiempo impiden a muchas personas planificar sus menús y comer con calma. A ello se suma el abuso por buena parte de la población de los alimentos ricos en proteínas, grasas de origen animal, calorías y azúcares simples.

comer saludablemente

Di sí a la alimentación saludable

Por este motivo, hoy voy a plantearos un reto: aprender a comer de manera saludable.

¿Pero qué significa exactamente “saludable”? Es muy sencillo: una alimentación sana es aquella que incorpora una gran variedad de alimentos a la dieta diaria en la cantidad adecuada. Dado que no existe ninguno que reúna todos los nutrientes esenciales, reforzaremos nuestra salud si comemos de todo. De esta forma, equilibraremos el aporte necesario de nutrientes y calorías y las necesidades de nuestro organismo.

La clave: la dieta mediterránea

Para conseguirlo, en realidad, lo único que tenemos que hacer es regresar a nuestra dieta mediterránea de siempre. Diversas investigaciones confirman que este modelo alimenticio garantiza el consumo armónico de todos los nutrientes que necesitamos.

Solo nos queda, por tanto, saber cuáles son las cantidades adecuadas de cada alimento. Para ello, no hay mejor guía que la pirámide nutricional. Como vemos en el gráfico, los hidratos de carbono deben constituir la base de nuestra alimentación y ingerirse diariamente.

que es la dieta mediterránea

Igualmente, se ha de reducir el consumo de grasas y sustituir las animales por aceite de oliva virgen, que posee propiedades cardiosaludables. Otro buen hábito es decantarse por los alimentos integrales, más ricos en fibra, vitaminas y minerales, así como huir de los azúcares simples. Estos favorecen el sobrepeso y la caries dental.

Hábitos saludables en tu mesa

Y, ahora que sabemos qué tenemos que comer y en qué cantidades, queda tan solo plasmar esta dieta saludable en un menú semanal equilibrado y variado. También es muy importante establecer unos horarios de comida regulares, porque te permitirá comer con tranquilidad y en un entorno adecuado.

Recuerda, así mismo, la necesidad de realizar cinco comidas al día: desayuno, media mañana, comida, merienda y cena. Ello te ayudará, además, a mantenerte saciado o  saciada y evitar picar entre horas. También es muy importante desayunar fuerte -fruta, lácteos y tostadas o cereales integrales- y, en cambio, cenar alimentos ligeros como verduras, sopas, pescados o lácteos.

claves dieta saludable

Para cocinar, es mejor elegir técnicas que no añadan grasas a los alimentos como al vapor, al horno o a la plancha. En cambio, se deben evitar en lo posible las frituras y las salsas. Y no abuses de alimentos precocinados.

Para acabar, recuerda beber al menos dos litros de agua al día. Este hábito garantiza una buena hidratación y ayuda a normalizar el tránsito intestinal. Si sigues todos estos hábitos y moderas el consumo de alcohol, ¡enhorabuena!, ya estarás alimentándote con una dieta saludable.

Aliméntate con cabeza

Hace unas semanas, despedimos el año con el firme propósito de cuidar de nuestra salud y nuestra figura en estas Navidades. Pero, ahora que estas ya terminan, llega el momento de asumir que  las intenciones saludables se han quedado en muchos casos en meros propósitos.

Los pantalones que aprietan y la báscula que marca algún kilillo más no engañan: muchos nos hemos relajado más de la cuenta con las cantidades, los dulces y el alcohol.

cómo no recuperar el peso perdido tras una dieta

La clave para adelgazar es cuidar tu alimentación

Por lo tanto, toca ponerse las pilas y, además de retomar las rutinas de ejercicio, comenzar a cuidar nuestra alimentación. No se trata, sin embargo, de lanzarse de cabeza a una dieta hipocalórica que nos mate de hambre. Ello, además de dar lugar a carencias de nutrientes, nos conduciría a recuperar el peso en pocas semanas debido al efecto rebote. Se trata de adelgazar con paciencia y, después, de seguir alimentándonos con cabeza.

¿Qué es el proyecto Diógenes?

Por fortuna, los expertos no cejan en la búsqueda de dietas sanas, que permitan recuperar la figura y no volver a engordar. En este sentido, hoy os hablaré de una investigación llevada a cabo dentro del Proyecto Diógenes (Dieta, Obesidad y Genes), sobre cómo mantener el peso a largo plazo. Fue realizada a 773 familias de ocho países europeos y publicada por la prestigiosa revista científica “New England Journal of Medicine”.

Según los resultados, un incremento moderado de proteínas en la dieta combinado con una pequeña reducción de los alimentos con índice glucémico alto ayudan a seguir una dieta saludable en el día a día y a mantener en el tiempo el descenso de peso. Todo ello contribuye, además, a prevenir la obesidad.

¿Qué es el índice glucémico?

Recordemos que los alimentos de índice glucémico alto o moderado son aquellos cuyos azúcares nuestro cuerpo asimila enseguida. Por tanto, aumentan con rapidez el nivel de glucosa en la sangre. Todo lo contrario sucede con aquellos que tienen un bajo índice glucémico, que aportan la energía al organismo poco a poco.

Por tanto, deberíamos simplemente añadir a nuestra dieta más alimentos con bajo índice glucémico como las legumbres, los cereales integrales y frutas como las naranjas o las ciruelas. Estos suelen dejar, además, una sensación de saciedad que ayuda a no comer en exceso.

Alimentos que es mejor evitar, si quieres perder peso

En cambio, se deben reducir o evitar aquellos alimentos con alto índice glucémico como los que contienen azúcares y harinas refinados. Por ejemplo, el arroz o el pan blanco o la pasta no integral. Igualmente, es necesario aumentar moderadamente las proteínas que ingerimos en el día a día. En este sentido, convienen los alimentos ricos en este nutrientes, pero bajos en grasas como las carnes magras.

Por tanto, el éxito de adelgazar y evitar recuperar el peso perdido no radica tanto en controlar las calorías, sino en conocer y seleccionar los alimentos que más lentamente liberan la energía en nuestro organismo. Y, en definitiva, insisto, en comer con cabeza, además de con estómago.

Cómo disfrutar de unas Navidades saludables

A las puertas de la Navidad, quiero desearos unas felices fiestas, pero pediros también que, durante las próximas semanas, no perdáis de vista vuestra salud.

A menudo, el 7 de enero se repite la misma escena en los hogares españoles: unos pantalones que aprietan demasiado o la báscula bajo nuestros pies mostrándonos sin piedad que nos hemos vuelto a pasar con el turrón, las copas y el roscón.

menús saludables navidad

Cuídate, también en Navidad

Pero mantenerse en forma en Navidad no solo no es misión imposible, sino que se trata de una necesidad: los excesos que cometemos en esta época del año pueden pasar factura a nuestra salud, además de a nuestra figura. Hay que tener en cuenta que, a estos excesos nutricionales, se suma el abandono de los hábitos saludables que sí seguimos a lo largo del año. Por ejemplo, tendemos a interrumpir nuestra rutina deportiva y de actividad física, fundamental para mantener nuestro peso a raya. También es habitual que fumemos y consumamos más alcohol.

Por eso, el mejor regalo que podemos hacernos a nosotros mismos en esta época del año es seguir cuidándonos. Lo creamos o no, las secuelas en nuestro organismo de los excesos navideños pueden ser notables.

En unas pocas semanas, puede producirse un aumento del colesterol, del azúcar y del ácido úrico, una subida de la tensión arterial, mayor retención de líquidos y un aumento de peso y de la grasa corporal.

La consecuencia de todo ello es, principalmente, un mayor riesgo cardiovascular, así como de padecer sobrepeso y obesidad. Estos, a su vez, aumentan la posibilidad de desarrollar enfermedades asociadas como la diabetes o la hipertensión.

menu saludables nochevieja

Buenos hábitos en Navidad

Por este motivo, necesitamos aprender a disfrutar de las fiestas con cabeza, además de con estómago: en primer lugar, podemos decantarnos por menús que sean a la vez ricos y saludables. Un buen ejemplo son los que se basan en pescados y mariscos al horno, así como los que contienen entrantes y guarniciones compuestos por verduras y hortalizas. Hay muchas opciones de menús saludables que lucirán tu mesa de Navidad.

¿Todavía no sabes que cocinar para Nochebuena? Consulta en este post un menú saludable para Nochebuena y Navidad.

Y para acabar el año con buen pie y comenzar el 2018 mejor, aquí tienes los menús con buenos propósitos para Nochevieja.

Y para comer como un rey/reina en el día de Reyes, consulta este post.

Otro buen hábito es poner en la mesa, junto a la copa de vino o cava, un vaso de agua. Beberla durante la comida nos hidratará y saciará al mismo tiempo.

Y hemos de vencer también la tentación de repetir postre; por otra parte, entre comidas, no  se te ocurra dejar los turrones y polvorones a la vista.

Recuerda también que la báscula es tu aliada, no tu enemiga. No debes obsesionarte con ella ni pesarte todos los días, pero sí controlar tu peso de manera periódica a lo largo de las fiestas. Un aumento demasiado repentino debería servir de señal de alarma.

estar en forma navidad

Suma pasos a tu salud

Otra buena idea es salir a pasear tranquilamente con tus familiares y amigos después de las comidas. Además de hacer mejor la digestión, estaréis realizando actividad física, tomando aire fresco y pasando un rato muy agradable. Recuerda que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda practicar al menos treinta minutos diarios de ejercicio físico. No los aparques en Navidad.

¿Cómo alimentarse en la tercera edad?

Si la semana pasada tratamos el tipo de dieta adecuada para los más pequeños, hoy abordaremos la de las personas mayores de 65 años, dado que el proceso de envejecimiento conlleva una serie de cambios corporales, fisiológicos y funcionales que modifican sus necesidades nutricionales. Sin embargo, estos no son siempre son bien entendidos ni atendidos por los propios ancianos o sus cuidadores: un estudio del Consejo General de Colegios Farmacéuticos Españoles señala que el 22,1% de los mayores de nuestro país están en riesgo de desnutrición, un dato que asciende hasta el 30% en ancianos institucionalizados y hospitalizados.

qué se debe comer en la tercera edad

La composición corporal, el funcionamiento del intestino, la capacidad de masticación, el sistema inmunológico y el metabolismo… Todo en nuestro cuerpo se transforma cuando envejecemos, cambios que suelen llegar acompañados de una reducción de la agilidad y la eficacia de los distintos procesos corporales.

A estos cambios fisiológicos se suman otros factores como una actividad física menor -lo cual implica una ingesta energética más reducida y, por tanto, la menor absorción de vitaminas y minerales- y la posible interacción entre los nutrientes y los fármacos con que se tratan enfermedades crónicas, que puede provocar la pérdida del apetito o alterar el sentido del gusto o provocar náuseas y vómitos.

Además, factores sociales, psíquicos y económicos como la pérdida de poder adquisitivo al comenzar a percibir una pensión e, incluso, el aislamiento y la soledad, pueden inducir al anciano a consumir comidas o precocinadas o a omitir algunas de ellas.

Para compensar los anteriores cambios y factores, los mayores de 65 años deben seguir una dieta equilibrada, variada y rica en todos los nutrientes. También ha de ser moderada, lo que significa que en esta etapa de la vida se debe comer de todo, pero no en grandes cantidades.

actividad fisica y dieta claves para el envejecimiento

¿Qué debo comer si tengo más de 65 años?

En concreto, se recomienda a los mayores que la cantidad de calorías de la dieta que consuman esté acorde al ejercicio físico que realiza y le ayude a mantener un peso estable y saludable. Debe cubrir también los aportes necesarios de proteínas, de las cuales el 60% deben ser de origen animal. En concreto, se han de consumir carnes magras  dos o tres veces por semana, pescado –tres o cuatro veces por semana- y unos tres o cuatro huevos a la semana (cocidos o pasados por agua). El 40% restante deben ser proteínas de origen vegetal, procedentes de combinaciones de legumbres y verduras o de legumbres y cereales, unas dos veces por semana.

verduras en dietas para amyores

Las grasas deben constituir el 30% de las calorías totales que ingiere el mayor y, en ellas, han de predominar los ácidos grasos monoinsaturados. A continuación, los hidratos de carbono deben suponer el 60% del aporte energético diario y estar compuestos en su mayoría por carbohidratos complejos (arroz, fideos, pasta, patata, cereales integrales y pan). Los hidratos simples como el azúcar deben reducirse al mínimo.

Por último, la dieta debe al menos incluir dos o tres raciones diarias de lácteos y derivados, dos o tres raciones al día de verduras y hortalizas frescas y dos o tres piezas de fruta, con el fin de garantizar al anciano el aporte de minerales y vitaminas que necesita para su bienestar.

La vuelta al cole… y a la alimentación saludable

Inmersos ya de nuevo en la rutina escolar de clases y deberes, es más importante que nunca la alimentación infantil para que estos recuperen unos hábitos adecuados, que les garanticen la energía y los nutrientes necesarios para afrontar la jornada académica.

¿cómo deben alimentarse nuestros hijos?

La importancia del desayuno en la alimentación infantil

La primera clave que debemos tener en cuenta los padres es que el desayuno, es imprescindible en la alimentación infantil para el rendimiento escolar, debe cubrir al menos una cuarta parte de las necesidades nutritivas de los niños. Si nuestros hijos no desayunan correctamente, pueden desequilibrarse el resto de comidas diarias, lo que aumenta el riesgo de obesidad y también de una menor productividad en las horas de clase.

Para evitarlo, debemos asegurarnos de que tengan el tiempo suficiente para disfrutar de un buen desayuno antes de ir al cole. Este debe incluir al menos un lácteo -leche, yogur, queso…-, un cereal a elegir entre pan, tostadas, cereales, galletas, magdalenas o bizcochos caseros y una fruta o su zumo.

¿Qué hay para comer?

La comida del mediodía, que a menudo se realiza en el comedor escolar, debe aportar a  nuestros hijos un tercio de sus necesidades energéticas diarias y, al menos, la mitad de las proteínas. Como primeros platos, deberían incluir verduras, legumbres, pasta o arroz; de segundo, pescados, carnes magras, huevos con patatas, ensaladas o guarnición de verduras y, de postre, frutas o, de manera más ocasional, lácteos. Deben estar acompañados de pan y agua como bebida.

cuánta pasta deben comer los niños

Es muy importante que los progenitores conozcamos siempre el menú que sirve el cole, para, además de saber qué comen nuestros hijos, tratemos de complementarlo con la cena que tomarán en casa. Por ejemplo, ingerirán verdura si para comer han comido pasta, arroz o legumbres; o patata o pasta, si han tomado verdura a la hora de comer. Lo mismo sucede con el segundo: si se ha consumido carne al mediodía, para cenar se comerá huevo o pescado y viceversa. Se podría decir que la cena es similar a la comida del mediodía, pero con raciones más reducidas.

El almuerzo y la merienda, complemento nutricional

Por último, en este post no puedo dejar de referirme  a las comidas de media mañana y media tarde, que son también importantísimas en la alimentación infantil: el almuerzo y la merienda aumentan el rendimiento físico y cognitivo de los niños en edad escolar y complementan las comidas principales, dándonos la oportunidad, a los padres, de suministrar a nuestros hijos todas las vitaminas y raciones necesarias de frutas, lácteos y cereales.

cuánta fruta tienen que comer los niños

Por ello, el almuerzo de media mañana puede estar compuesto de una  pieza de fruta, un yogur, un bocadillo de queso u otro equivalente lácteo, de frutos secos (cacahuetes, almendras o nueces) o alguna hortaliza como la zanahoria. La merienda no debe ser excesiva, pero tampoco se debe prescindir de ella, pues aporta la energía necesaria para afrontar una tarde de juegos y/o estudio. Además, evita los picoteos innecesarios entre comidas y llegar a la cena con hambre excesiva, dado que los escolares suelen comer a una hora temprana.

En función de lo que haya tomado por la mañana, la merienda puede estar compuesta por una fruta, lácteo o algún cereal. Puede ser también un bocadillo de quesitos, jamón de york o serrano, pavo o algún vegetal.

merienda bocadillo

Las Navidades más saludables

Todos sabemos lo difícil que es pensar el menú para las comilonas de Navidad y más si queremos hacerlo con platos saludables. Por eso os rescatamos los tres mejores post de otros años, en todos ellos priman alimentos exquisitos a la par que saludables. en los que os hemos facilitado menús para los diferentes días de navidad típicos por sus celebraciones.

mesa

¿Todavía no sabes que cocinar para Nochebuena? Consulta en este post un menú saludable para Nochebuena y Navidad.

Y para acabar el año con buen pie y comenzar el 2017 mejor, aquí tienes los menús con buenos propósitos para Nochevieja.

Y para comer como un rey/reina en el día de reyes, consulta este post.

postre

Con estos sencillos consejos conseguirás aligerar las comidas de Navidad.

Cocinados bien al vapor o a la plancha intentando dejar de lado las salsas y cremas. Ten cuidado con el alcohol, los turrones, polvorones y mazapanes con moderación y compartiendo. Y por supuesto, no te olvides del ejercicio y si puedes, corre la San Silvestre de tu localidad.

Visita más consejos para vivir estas fiestas saludablemente en este vídeo.

Desde Cinfa os deseamos una ¡muy Feliz y Saludable Navidad!

Dietas a las que no debes hacer caso

Se acerca el verano y seguro que más de uno y de una está haciendo dieta para lucir palmito en la época estival. Pues… ¡cuidado! porque existen muchas dietas nada educativas, muy restrictivas y, sobre todo, peligrosas.

Algunas de ellas son de sobra conocidas y suelen reconocerse porque son pintorescas, populares y más que nada ‘mágicas’ y engañosas. Además, añadiría yo, resultan peligrosas. Ninguna de estas dietas promociona una nutrición sana y equilibrada y suelen estar basadas en principios científicos infundados. Como dice la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), estas dietas se caracterizan por ser restrictivas en energía, desequilibradas en determinados nutrientes y cero educativas. No sólo no mejoran los hábitos sino que los empeoran.

dietas peligrosas

En este breve post te resumo algunas dietas que, en mi opinión y en la de muchos expertos nutricionistas, no deberías seguir:

  • Las dietas hipocalóricas: como la dieta de la Clínica Mayo, la Dieta Gourmet o la Dieta mínima, que pueden provocar un efecto rebote que se traduce en aumento de grasa, pérdida de masa muscular y déficit de nutrientes como el calcio. Además, algunas de ellas son un riesgo grave para personas con colesterol.
  • Dietas disociativas: Dieta de Hay o disociada, Dieta de Montignac, Régimen de Shelton, Dieta de Rafaella Carrá (ésta última con argumentos tan irracionales como que lo que se consume antes de las 8 de la mañana no engorda). Las dietas disociativas pueden debilitar el sistema inmune y causar problemas digestivos por la falta de nutrientes en frutas, verduras y proteínas.
  • Dietas excluyentes: como la Dieta Prittikin y la del Dr. Haas, Dieta de los astronautas, de Hollywood, dieta de Atkins, etc. Pueden provocar déficits de vitaminas del grupo B, calcio y hierro con riesgo de anemias y sus consecuencias: cansancio, apatía, fatiga, riesgo de infecciones, problemas de osteoporosis y otros. Además, pueden provocar cetosis y problemas renales.
  • Otras dietas: como la dieta macrobiótica (se pueden producir déficits de vitaminas liposolubles y de B12, además de minerales como calcio y hierro), la dieta Dukan (riesgo de problemas renales, entre otros).

En este 2016 algunas de las más famosas están siendo la Dieta Perricone, la de la Piña o la del grupo sanguíneo. Ninguna de ellas, científica y todas poco educativas y desequilibradas.

Desde aquí aconsejarte que preguntes a expertos en nutrición como los endocrinos, los nutricionistas o los farmacéuticos nutricionistas. Ellos te aconsejarán dietas equilibradas, educativas, ricas y, sobre todo, saludables. Confía en los profesionales sanitarios que tienes cerca.

Fuentes:

Comer sano y sabroso en táper es posible

Hoy me ayuda en el contenido del post nuestra nutricionista de Cinfa Amaia Ibáñez. Nos facilitará una serie de pautas para que comer de táper sea saludable y fácil.

A la hora de pensar qué comer al mediodía en el trabajo, surgen dificultades que hacen que la comida de táper no resulte tan agradable o cómoda. Uno de los problemas es que no todos los alimentos y su modo de elaboración sirven para ser transportados, ya que si no se pueden reconstituir o calentar pierden gusto, textura o jugosidad.

Esto, puede hacernos caer en la monotonía a la hora de organizar este tipo de comidas y recurrir habitualmente a los mismos platos. Además, este mal hábito puede acabar provocando la reducción de la cantidad de una de las principales tomas del día, causando una descompensación de la dieta diaria.

 

comida trabajo

Algunos consejos pueden ayudar a superar estas dificultades:

Ingiere alimentos de todos los grupos, haciendo la dieta lo más variada posible y buscando el equilibrio diario junto al desayuno y la cena. Por esta razón, es muy importante organizar la comida de la semana. De esta manera, no caerás en la monotonía y ahorrarás tiempo en la preparación. La “Pirámide de la alimentación” puede servirnos de guía.

Cambia periódicamente de táper. Lo que más aburre es comer siempre en el mismo recipiente.

Presta atención al tipo de recipiente, tiene que disponer del espacio adecuado, ni demasiado grande ni demasiado pequeño, donde quepa una cantidad de comida adecuada a las necesidades de cada uno, ya que pueden resultar engañosas y entrar más de lo que parece.

Trata de que la comida parezca estar recién hecha. Para ello, puedes llevar siempre la salsa aparte y mezclarla con los alimentos al calentar todo en el microondas; o si haces arroz blanco, al ponerlo al microondas, échale un chorrito de aceite de oliva.

No añadas sal a la carne antes de meterla al microondas porque se seca.

Lleva las vinagretas y salsas de las ensaladas aparte y mézclalas sólo en el momento que vayas a tomarlas, de esta manera, evitarás que la ensalada se ponga lacia.

Recicla los botes de vidrio de mermelada de 250 g como recipiente, son perfectos para caldos, sopas y cremas. Entra la cantidad necesaria para un primer plato.

• Un chorrito de zumo de limón o de aceite de oliva ayuda a que los alimentos queden más jugosos. Habrá que añadirlo antes de poner la carne o el pescado en el microondas, consigue que los alimentos queden más jugosos.

Puedes optar por un plato único, facilita la preparación y el transporte de la comida.

Prepara las carnes y pescados con salsa o guarniciones jugosas, evitando a su vez el uso excesivo de grasa para su preparación.

• Evita la carne y el pescado empanados, rebozados o fritos, se resecan en unas horas. Por este motivo, no se recomienda este tipo de preparaciones para comer de táper.

A la hora de escoger el postre, la fruta fresca y los lácteos en raciones individuales como yogures o queso fresco son la opción más cómoda y saludable. Opta por frutas con cáscara o duraderas como plátanos, naranjas, mandarinas, manzanas o peras. También puedes elegir una bolsita con frutas desecadas y con frutos secos como opción de postre nutritivo.

Esperamos que estas recomendaciones os ayuden a disfrutar de vuestra comida de táper, sin renunciar a lo saludable y sabroso.

En Reyes regálale a tu cuerpo salud

En estas fechas en las que las comilonas y las sobremesas copiosas abundas, cuesta retomar los buenos hábitos. Este año te propongo que en Reyes le regales a tu cuerpo un menú sabroso, diferente y saludable, porque la salud es lo más importante que te puedes ofrecer.

menu reyes

 

Estos menús para la noche de Reyes y para el día de Reyes, los ha preparado la experta nutricionista de Cinfa Amaia Ibañez.

Noche de Reyes

Espárragos

Crema de marisco o Cardo con almejas

 Tartaleta de pescado o Pavo asado con salsa de uvas

Sorbete de piña

 

Día de Reyes

Langostinos a la plancha

 Ensalada de bacalao ahumado o Revuelto de setas

 Rodaballo al horno o Rollitos de solomillo de cerdo y pimientos

Mousse de fruta

 

Espero que los disfrutéis y os de energía para comenzar enero con fuerza.

Cumpliendo buenos propósitos en Nochevieja

 

nochevieja

La última noche del año suele ser momento de reflexión,

celebración por todo lo vivido y despedida de lo que se va.

Que mejor día para seguir cumpliendo tus buenos propósitos  ofreciendo una cena rica y saludable a tus comensales, a ti misma.

 

Por eso aquí os dejo unos menús para despedir el año que dejamos y para darle una buena entrada al nuevo año.

  

Cena de Nochevieja

Vasito de salmorejo

 Coctel de marisco o Revuelto de ajos frescos y gambas

Corvina al horno con ajos sofritos o Solomillo de ternera a la plancha acompañado de setas

Sorbete de cava

 Uvas

Comida Año Nuevo

Vasito de vichyssoise

 Ensalada de rape o Pulpo marcado a la plancha con puré de patata

 Rollitos de salmón y gulas o Redondo de ternera al horno

 Macedonia casera de frutas

 

Seguro que disfrutáis de estos menús preparados por la nutricionista de Cinfa Amaia Ibañez.

Recordad, brindemos por el año nuevo, pero con moderación y no olvidéis incluir una dieta saludable como propósito de año nuevo.