Antioxidantes y radicales libres

Todos hemos escuchado alguna vez los términos “radicales libres” y “antioxidantes”, sin embargo, no siempre comprendemos la importancia que ambos en nuestro organismo.

Los radicales libres son los malos de la película.

Su presencia en nuestro organismo puede venir de la mano del consumo de tabaco, del sedentarismo, del exceso de radiación solar o una dieta rica en grasas o poco equilibrada.

Provocan  el deterioro de las células y, para defenderse,  nuestro cuerpo genera unas sustancias llamadas enzimas, que hace la función de antioxidantes. El problema viene, como ya os imaginaréis, cuando hay un exceso de radicales libres y el cuerpo no puede luchar contra ellos, y necesita más antioxidantes.

La buena noticia es que podemos buscar antioxidantes en algunos alimentos y así, proporcionar de forma sencilla a nuestro organismo más defensas contra los radicales libres y ayudarle a luchar contra el envejecimiento, los problemas cardiovasculares o incluso contra algunos tipos de cáncer.

Antioxidantes

Hay varias clases de antioxidantes y todos ellos se pueden conseguir a través de alimentos. Veamos algunos ejemplos:

  • Carotenoides: presentes  en las zanahorias, espinacas, albaricoques, tomates, calabazas, melón o brécol.
  • Coenzima Q-10: lo encontrarás en cacahuetes y aceite de soja
  • Selenio: Si buscas este ingrediente las nueces pueden ser tu mejor aliado. También está presente en el ajo o en las semillas de girasol.
  • Vitamina C: Es el antioxidante en el que todos pensamos. Está presente en las frutas y verduras como el brécol, las fresas, naranjas, limones, kiwis,  pepino, pimiento, la papaya, el melón, las coles de Bruselas y los tomates.
  • Vitamina E: Está presente en frutos secos, cereales y aceites vegetales (de soja, girasol y maíz).
  • Zinc: También lo encontraremos en frutos secos, pipas de calabaza y cereales.
  • Ácido elágico: Presente en fresas, frambuesas, granadas y arándanos.
  • Capsicina: El pimiento es una de las mayores fuentes de este antioxidante.
  • Catequinas: Tomando té verde y  cacao aportaremos este antioxidante a nuestra dieta.
  • Compuestos azufrados: Está en el puerro, el ajo, y la cebolla.
  • Hesperidina: Los cítricos son la mayor fuente de este potente antioxidante.
  • Licopeno: Presente en el tomate principalmente.
  • Luteína: La yema de huevo tiene un 80%, el maíz un 60% y el brócoli un 20%. Aparece también en tomate y plátano.
  • Quercitina: La podemos encontrar en el té verde, las uvas, el brócoli, la cebolla, el vino tinto y las cerezas.
  • Taninos: Presentes sobre todo, en el vino.
  • Zeaxantina: Las espinacas y el maíz son los alimentos más ricos en este tipo de antioxidante.

 

Así que si queremos ayudar a nuestro organismo a luchar contra los radicales libres, no hay nada tan sencillo y tan eficaz como consumir de forma habitual alimentos ricos en antioxidantes.

 

Comentarios

  1. muy buen artículo Susana¡ Cinfa¡ Hay otra forma sencilla y eficaz de luchar contra los radicales libres: aumentando los niveles de antioxidantes endógenos: los niveles de glutation, con el consumo de ácidos omega 3 y acetilcisteína.

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